JOSÉ RAFAEL SOSA COMENTA PREMIOS ANUALES DE LITERATURA

José Rafael Sosa, El Nacional, 24 junio 2016

Los Premios Anuales de Literatura 2015 han supuesto reconocimientos y sorpresas merecidas y reveladores homenajes a trabajos literarios sometidos a consideración del jurado. Los veredictos han sido entusiasmo en el ambiente literario, pese a lo cual, las obras ganadoras parecen ser exponentes de lo mejor que se publicó el pasado año, entre las cuales hay títulos que ciertamente merecían el galardón.

El premio de Poesía Salomé Ureña, concedido a Soledad Álvarez, reconoce el trabajo de una creadora de trayectoria integral e impecable, Ganó con su libro Autobiografía en el agua, un reflexionar de hermoso discurso poético. Álvarez es una de las figuras de la poesía de mayor peso en su trabajo. Cualquier premio que se le conceda, prestigia al premio y no al revés.

El arquitecto Manuel Salvador Gautier, un sorprendente escritor tardío, gestor literario y miembro del Grupo Mester, cargó con justicia con el Premio Nacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña. Gautier es una de las firmas literarias de mayor respeto del ambiente escritural dominicano.

José Acosta, una de las figuras más impecables del cuento dominicano, residente en New York, periodista y gestor cultural, vuele a evidenciar sus garras, al obtener el Premio Nacional de Cuento José Ramón López, con El Patio de los Bramidos. Es uno de los escritores jóvenes más galardonados. Ya antes había ganado el Premio Nacional de Cuentos y el pasado año se impuso en el Concurso de Casa de las Américas con otra pieza de narrativa breve.

El almirante retirado Eurípides Antonio Uribe Peguero, ganó el Premio Nacional de Historia José Gabriel García, en la modalidad ensayo de Investigación e Interpretación titulado La obra “Militares y autoritarismo”, un ensayo esclarecedor y responsable, sobre la actitud política, represiva y beligerante de los militares durante la historia reciente dominicana. Es un trabajo que leímos con sorpresa y admiración. Un “guardia” develando temas tabúes en un libro, es un aporte histórico de transparencia plena.

Efraín Castillo, es un ensayista, narrador y dramaturgo, muy vinculado al desarrollo de la dramaturgia, por lo que no es extraño que su obra Los Coberos del reino haya ganado el Premio Nacional de Teatro Cristóbal de Llerena

Alberto Despradel y Miguel Reyes Sánchez aportan con su La diplomacia insular: República Dominicana y Haití, ganadora del Premio Nacional de Historia José Gabriel García, en la modalidad ensayo de Investigación e Interpretación, con la que aportan documentos fundamentales para conocer la trayectoria de las traumáticas vinculaciones (estimulada como dificultosas por sus clases dominantes) con nuestros vecinos. Premio de Justicia total.

Domingo de los Santos ganó en Ensayo Científico ganó la obra “El sujeto pasional: pasión, razón y límite en Eugenio Trías, que no conocemos, por lo cual no podemos comentar.

Un premio de singular importancia es el de Modalidad Testimonio por la descripción de la muerte de “La mentira de la sangre”, de Lorenzo Sención Silverio, sobre las muertes de las muertes de Pilar Báez (al dar a luz) y Jean Awad Canaán, ocurridas durante la dictadura de Trujillo y atribuidas por muchos -sobre todo por familiares de las víctimas- a Angelita, hija del dictador, y a su esposo, el tristemente célebre Luis José León Estévez (Pechito). Este premio tiene singular trascendencia porque es parte de tres libros con versiones distintas sobre el mismo hecho:“Pilar y Jean, investigación de esas dos muertes en la Era de Trujillo”, de Naya Despradel, y que provocó un crudo debate que llevó a los familiares de las víctimas -indignados- a publicar “La verdad de la sangre”, bajo la autoría de Pilar Awad Báez (la bebé que sobrevivió al parto de Pilar) y la politóloga española Eva Álvarez.

La versión de versión de Sención Silverio parte de su experiencia. Sención Silverio fue uno de los acompañantes militares de la Fuerza Aérea en el vehículo conducido por Jean Awad Canaan, cuando ocurrió el accidente que le costó la vida en una carretera de San Juan de la Maguana, cumpliendo una búsqueda de un pelotero que necesitaba Ramfis Trujillo.

El ensayo testimonial es rico en documentación de época y está escrito con una rica versión, lo que no quiere decir que la verdad histórica esté de su parte. Podría no ser, pero sin dudas que su texto es meritorio y representa un tremendo esfuerzo investigativo. Los Premios Nacionales de Literatura son, sin duda, un logro consolidado Cultura.

UN APUNTE

Olores a Premio Nacional

Entre los galardonados ahora con hay algunos y algunas, con un fuerte olor a Premio Nacional de Literatura 2017 y 2018. Hay entre estos ganadores y otros que no aparecen aquí, muchos comentarios sobre sus posibilidades de cara al PNL. Ojalá todos tengan la suerte.

http://elnacional.com.do/los-meritos-de-los-premios-literatura/


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