ENTREVISTA CON ÁNGELA HERNÁNDEZ

María Esperanza Pérez, El  Caribe, 12 marzo 2016

Ángela Hernández fue condecorada recientemente con el “Premio Nacional de Literatura 2016, con los auspicios de la Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura. A partir de ahí, esta escritora dominicana se siente aún más comprometida con el desarrollo social de la República Dominicana y de sus escritores, por lo que se ha dispuesto a llevar su voz por todos los rincones del país, para solicitar un compromiso de voluntad política del poder para que vuelvan las bibliotecas públicas en las comunidades, campos, barrios y los ayuntamientos; además de que se presten los libros a las personas interesadas en ellos como sucedía anteriormente.

En visita a la redacción del elCaribe, Hernández expresó que “el tema de las bibliotecas públicas municipales y barriales lo he convertido en mi lema”.

¿Cuál es su compromiso social como escritora?

Creo que un indicador de mi compromiso con la evolución, con el desarrollo de este pueblo es el establecimiento de estas bibliotecas, que deben ser como el corazón cultural de la comunidad. O sea, no tienen que ser edificios grandes, ni establecimientos costosos, sino que sean efectivos y de calidad, y brindar un servicio conforme a las necesidades de la comunidad, de los estudiantes; de las mujeres que vayan a solicitar el servicio. No es posible que no exista una en barrios como Capotillo, Gualey, Los Mina, Katanga de Los Mina, entre otros lugares, donde un ciudadano o ciudadana, joven o adulto pueda ir a tomar un libro prestado para leerlo en sus casas”. Esa metodología se hace en todas partes del mundo. Creo que un indicador del compromiso con la evolución con el desarrollo del país es el establecimiento de estas bibliotecas.

¿Cuáles actores deberían estar involucrados en esta acción?

Creo que en el proceso de diseño, configuración, de la provisión en libro de esas bibliotecas deberían involucrarse el Ministerio de Cultura, de Educación, el Gobierno municipal, y las organizaciones comunitarias, así como la comunidad misma. Ahí se deben desarrollar permanentemente actividades culturales, la visita de poetas y escritores a ofrecer charlas, intercambios, o a consulta con los estudiantes. Además tiene que ser un lugar donde los libros se presten. Eso para mí es el criterio fundamental. Un joven que tiene oportunidad de ir a tomar prestado un libro, participar en un círculo de lectura, de taller literario, ese es un joven que se gana para las mejores causas.

¿Qué debería hacerse?

No entiendo por qué a estas alturas aquí no se le ha dado la importancia de lugar al acceso al libro. Hay que hacer campaña de promoción a la lectura. Si la gente no tiene acceso libre y gratuito a los libros, no es verdad que una persona va a trasladarse de un barrio a comprar un libro de mil 500 o dos mil pesos y guardarlo como hace uno con una novela. Los libros tienen que circular, son para leerse. No se hicieron para coger polvo en ningún lado. Yo quiero ver libros circulando, y las bibliotecas crean a lectores, ya que parte de su función es estimular la lectura y desarrollar un tipo de promoción atractiva para la comunidad.

¿Cuál es su propuesta principal como Premio Nacional de Literatura?

Que no haya un distrito municipal que no tenga una biblioteca pública abierta y con los libros que debe tener. No con los libros que llegaron por azar, sino con los indispensables de la humanidad, universales, regionales, latinoamericanos, caribeños y dominicanos. Yo me contentaría con una biblioteca ágil que funcione con mil o mas de mil ejemplares, pero que sean los que tengan que estar ahí. Más obviamente las obras de consulta, que son enciclopedias que la utilizan para hacer las tareas.

¿Cuál es su consideración en cuanto a redes sociales y bibliotecas virtuales?

Quiero indicar lo siguiente. Hay muchas personas que han dado un brinco epistemológico mental y creen que nosotros no necesitamos bibliotecas porque ahora lo que hay que poner es una computadora con Internet y todo el mundo accede a las bibliotecas virtuales. Pero por Dios fijémonos en que es lo que pasa en otros países. Si eso fuera así, Estados Unidos o Francia, México no invirtieran tanto y le dieran tanta atención a las bibliotecas físicas.

¿Los digitales les están ganando espacio a los libros tradicionales?

Creo que los libros virtuales no tienen nada de negativo, pero sí creo que hay una fascinación que puede ser un poco riesgosa. Por ejemplo un kindle o un ordenador son soporte tecnológico. Si se daña se borrará todo. El libro físico tiene un papel que no lo va a reemplazar el libro digital. Nosotros tenemos que interesarnos porque un libro llegue a Gualey, a Manabao, a los campos de Neyba, Elías Piña; no llevarles una computadora, eso no resuelve nada. Y por otro lado, aquí está pasando un problema con eso de los digitales, y lo he comprobado en varios concursos en los cuales he sido jurado, y es que se está desarrollando una cultura del copy page. El 90% de los trabajos que se entregan en concurso son trozos copiados y pegados, y son idénticos. Yo no tengo nada en contra de los digitales y los utilizo, pero eso no reemplaza la biblioteca física.

¿Cuál es su consideración con relación a sus colegas escritores?

Bueno, los escritores deberíamos organizarnos para algunas reivindicaciones conseguirlas, ser interlocutores del Estado de las asociaciones, por ejemplo yo creo que los escritores y escritoras llegado a una edad deberían tener una pensión, no solamente porque sean escritores y escritoras, sino porque son trabajadores aunque sea con la imaginación y el intelecto. Es igual que cualquier otro trabajador, no es nada especial.

¿Qué considera usted que debería hacer el Gobierno con relación a su proyecto?

Debería haber facilidades por parte del Gobierno para que nuestros libros salgan al exterior. Que las delegaciones diplomáticas tuvieran eso como tarea. O sea, no es una dádiva a un escritor, es una difusión del acervo y la identidad cultural dominicana. Un gran apoyo a los escritores indirecto es que una red nacional de bibliotecas públicas, municipales y barriales, tengan las obras de los mejores escritores y escritoras dominicanos. Entonces, ahí es donde tiene que entrar el Estado, en el apoyo de la creatividad, en facilitar el acceso al conocimiento, en que el joven que quiera leer una novela no tenga que dejarla de leer porque no tenga dinero para comprarla, es en eso que debe entrar el Gobierno, en las bandas municipales, en todo lo que sea el apoyo al desarrollo de la creatividad.

http://www.elcaribe.com.do/2016/03/12/ldquo-biblioteca-legado-cultural-humanidadrdquo


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