BIBLIOTECA INFANTIL Y JUVENIL REPÚBLICA DOMINICANA

Daniela Pujols, Ventana, Listín Diario, 13 septiembre 2015

Quienes frecuentan los espacios de la Biblioteca Infantil y Juvenil de la República Dominicana encuentran los recursos librescos que concibe su generación; desde las obras cumbres de la literatura universal  hasta los clásicos de la literatura dominicana.

Esos jóvenes se acercan a un libro por diferentes apreciaciones: “nutrirse de la lectura para componer canciones”, “desarrollar habilidades para escribir”, “amor por la lectura”, “conocer otras ideologías…”

El diseño de la biblioteca de la BIJRD incluye, en sus cuatro salas de lectura, los talleres de cine, teatro, danza, ajedrez y auditiorio, entre otros espacios de acercamiento cultural.  En el recién culminado taller “Herramientas que no deben faltar en una buena historia”, los jóvenes lectores hicieron sentir con sobriedad sus ponderaciones a la hora de acercarse a la lectura.

Inclinaciones de otras latitudes

Nelson Ogando  no es el mismo lector de ayer. Las lecturas que consumía cuando pequeño pasaron a formar parte de su colección mental. Ahora, disfruta de los clásicos de la literatura rusa y francesa: “Realmente no leía ese tipo de literatura y ahora la considero como la mejor. Para mí, esto es lo que yo quiero leer, no puedo agarrar otro libro”, afirma entusiasmado.

Los rusos Leon Tolstoi y Fiódor Dostoievski son su referencia. “Ahora estoy leyendo “La guerra y la paz”, de Tolstoi. He leído gran parte de sus obras y me ha fascinado “Anna Karenina”, una historia que ha sido llevada al cine. También, de Dostoievski he apreciado  “Crimen y Castigo” y “Los hermanos Karamazov”, comenta.

John Alexander, de 17 años, busca una literatura que despierte en sí misma la intriga. Se inclina por el cuento, género en el que le gustaría iniciarse a escribir. Disfruta la ciencia ficción  y el suspenso: “Entre los autores que acostumbro a citar son Frank Kafka con “La metamorfosis”, y a Ernest Hemingway con “El viejo y el Mar”. Para mí “El viejo y el mar” es uno de los mejores libros que he leído”, refleja con admiración.

Agrega que: “Me  interesa iniciar también en la literatura rusa porque mis amigos me están incitando y veo cómo disfrutan de ese tipo de lecturas”.

Son muchos motivos por los cuales, Francisco Alberto, de 19 años disfruta de la lectura. Cuando se introduce en un libro sale de su propia realidad y entra a la imaginación que ese libro le brinda. “Luego que salgo de esa historia, puedo con los conocimientos que adquirí mejorar mi realidad”, dice.

También, Alberto disfruta de la lectura porque le gusta la mezcla de las palabras y el arte: “Admiro esa esencia que plasman los escritores en sus libros. Es tan sutil que me gusta introducirme siempre en ellos”.

La literatura es la musa para escribir sus canciones. “Soy compositor y veo cómo muchos jóvenes pierden el tiempo en cosas banales, y tampoco leen, por eso pretendo llevarles mi mensaje a través de la música”, declara.

Al igual que sus compañeros, él consume literatura rusa y los clásicos de la literatura universal como  “Don Quijote de La Mancha”, de Miguel de Cervantes. “No leo historias que se escriben por vender, tampoco las que no me dejen ningún mensaje. Me gustan las historias que eleven mi imaginación y que aporten en mí un ideal”.

Lecturas que atraen

Ricardo de la Cruz, de 16 años, ama la lectura. En los meses que lleva visitando la biblioteca ha desarrollado el interés por los libros. Además, allí convive con jóvenes de iguales ambiciones.

“Me gusta leer porque desde que descubrí el placer de la lectura me di cuenta que ese placer cambia a la persona. Al leer, voy generando más ideas; los sentimientos los tengo más arraigados y puedo ver el mundo de una forma diferente”, dice con exaltación. Destaca: “Al venir aquí me fui encontrando con personas que me sugieren libros y empecé a descubrir un poco más lo que es la literatura”.

El joven se encuentra leyendo a Cervantes y disfruta la poesía de Jorge Luis Borges en “Fervor de Buenos Aires”.  También ha leído los relatos de Frank Kafka y su obra cumbre, “La metamorfosis”. No tiene distinción de género.

“Mi pensamiento después de iniciarme en la lectura cambió de manera evidente desde mi primer libro, “Los miserables”, de Víctor Hugo. Cuando leo un libro busco algo que cambie mi forma de pensar, persigo más bien una literatura que me impacte, que incluya filosofía y cuentos buenos”, expresa de la Cruz. Le gustaría ser escritor de novelas, pero quiere prepararse mejor, aunque tímidamente escribe pequeños cuentos y poemas.

Otro joven es Luis Miguel Acosta, de 19 años quien no acostumbra a los libros comerciales. En contraste, prefiere a los clásicos de la literatura rusa y francesa, mezclados con el realismo del siglo XIX. Tiene seis meses visitando de manera activa la biblioteca y ha escrito algunos cuentos en el taller de escritura.

“Estoy comenzando con los cuentos por la flexibilidad. A mí me gusta revivir los clásicos, en especial, los de la literatura rusa, que sin lugar a dudas el nivel de esos escritores me impacta, hasta creo que eran de otro mundo”,  refiere con jocosidad. Admira las obras de Gustave Flaubert, Leo Tolstoi, Fiódor Dostoyevski, Nikolai Gogol y Anton Chejov.

“Para leer algún tipo de literatura rusa se debe aplicar un sentido de captación extrema para lograr entenderla, y ahí está la esencia; sugiero a los que se inician en la lectura que enfrenten, primero, muchos cuentos escritos de forma flexible como “El libro de la selva”, de Rudyard Kipling”. Y concluye con una verdad que ojalá pueda ser apreciada por las grandes mayorías: “No hay justificación para leer ‘literatura light’ por el hecho de ser un género de moda. Existen excelentes obras literarias con un contenido suave y capto”.

OTROS INTERESES PARA LEER

Wilson Queliz, de 18 años, es un joven que se inserta de lleno en la literatura dominicana. Conoce el mundo interior de la biblioteca desde pequeño, pero desde hace dos años es un visitante permanente de este espacio lectoral.

“Me fascina la obra de don Marcio Veloz Maggiolo”. La novela “El jefe iba descalzo” y “Ritos de cabaret” son de sus favoritas. “Me fascina el cuento de Jeannette Miller “El cumpleaños de la abuela”, no me canso de leerlo  una y otra vez, al igual que “La envidia”, otro de sus cuentos. Estos para mí son autores que invitan a seguir leyendo y descubriendo cosas nuevas”, relata Queliz.

Admite haber quedado ‘plasmado’ frente al cuento “La enemiga”, de Virgilio Díaz Grullón. En un futuro le gustaría escribir, pero antes prefiere nutrirse de más conocimientos lectivos. “La literatura es para cualquier tipo de persona siempre y cuando tú te nutras y asimiles, sabrás lo que vas a escribir”.

Otra joven es Ángela Leonardo, de 16 años, quien visita la biblioteca desde este verano. Ella no lee resúmenes de libros. Considera que esa ‘modalidad’ no la lleva a ningún lado. A los 12 años empezó a interesarse por los libros. Leyó más de 15 veces el cuento “Donde esta papá”, de la autora alemana Cristine Rettl: “Fue tan adorable y a la vez dulce”.

A ella le gusta leer: “Libros con personajes que marquen, que me dejen conectada; leer y escribir es una manera de expresarme, tengo muchas ideas fuertes y trato de aprender cómo escribir para expresar esas ideas”.

Un libro que la marcó fue “El psicoanalista”, de John Katzenbach: “Es una mezcla de suspenso, con intriga y a la vez, lo no predecible de la historia hizo que no parara de leerlo hasta terminarlo”, afirma emocionada.

Para Karla Montserrat, de 14 años, la lectura es una manera de encontrar un desahogo. Hace dos años que se inició a leer a través de la aplicación Wattpad. Las historias que prefiere consumir son las basadas en fanatics y romances.  Jamás leería las historias de horror y suspenso, pues se autodenomina una ‘impaciente’. 

“El primer libro que leí fue “Volar sobre el pantano”, de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, luego continúe leyendo a  John Green  con “Bajo la misma estrella” y “Ciudades de papel”, y de Paulo Coelho leí  a “Verónica decide morir” y “Once minutos”, entre otros”.

En Aileen Decamps, de 16 años, la perspectiva de la literatura es crear mundos, ver los diferentes puntos de vista de los escritores y lo que se puede aprender de ellos. En la biblioteca escribió el primer capítulo de un libro en preparación: “Tiempo limitado”.

Este capítulo está disponible en la aplicación Wattpad, aunque considera que necesita más preparación y revisión profesional, pero que su texto es una manera de expresar sus sentimientos.

http://www.listindiario.com/ventana/2015/09/13/387922/jovenes-rodeados-de-tesoros-escritos


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