TINA MODOTTI

Jimmy Hungría [Buena Lectura]

El artículo de Antonio Lucas contenido en el enlace que aparece al final de esta nota me ha hecho recordar un artículo que Maritza Álvarez y un servidor escribimos en la revista Vetas número 22 (septiembre de 1996), compilado en mi libro "Helados que el tiempo derritió y otros artículos (1994-2003)", el cual me permito reproducir a continuación:

Assunta Adelaide Luigia Modotti (Tina) nace en Italia, en 1896 (su centenario acaba de cumplirse en agosto pasado). Emigra con su familia a San Francisco de California a la edad de 17 años. Obrera textil, modista, actriz de cine mudo en Hollywood, esposa, amante, revolucionaria, Tina Modotti, fotógrafa. Y es esta la faceta que marcó su vida y la ligó a nombres como Edward Weston, el gran fotógrafo norteamericano para quien ella fue modelo, amante, pupila. Su relación con Weston comenzó en 1921 y convivieron juntos en México, de 1923 a 1926, cuando se separaron y Weston regresó a Estados Unidos, permaneciendo Tina en México, país donde se entregó por completo a la fotografía y creó su propia leyenda, en la que aparecen otros nombres, como el pintor Xavier Guerrero, su amante después de Weston, y quien la introdujo al fervor revolucionario de artistas como Rivera, Siqueiros y Orozco. Es precisamente en una fiesta en casa de Tina que Diego Rivera y Frida Kahlo inician su larga relación.

En 1927 Tina ingresa al Partido Comunista Mexicano y participa en diversas actividades contra el fascismo, en solidaridad con Sandino y contra la intervención norteamericana en Nicaragua, y en protesta por el juicio y condena a Sacco y Vanzetti. Ya en este tiempo era una reconocida fotógrafa y recibía importantes comisiones para fotografiar los trabajos de Rivera, Orozco, Pacheco y Guerrero. También conoció al gran fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo.

En 1928 Tina colaboraba como traductora voluntaria para el periódico El Machete, órgano oficial del Partido Comunista Mexicano, dirigido al momento por su amigo Rosendo Gómez Lorenzo. Es en la oficina del periódico, en junio de ese mismo año, donde conoce a Julio Antonio Mella, joven revolucionario cubano, exiliado en México y nieto del héroe dominicano Ramón Matías Mella. Julio Antonio nació en La Habana, en 1903. Fue su padre el sastre dominicano Nicanor Mella Brea (hijo de Ramón Matías Mella) y su madre, la inglesa Cecilia MacPartland. Fue inscrito con el nombre de Nicanor MacPartland, pues sus padres, aunque tuvieron dos hijos (el otro se llamó Cecilio) nunca contrajeron matrimonio, ya que su padre estaba casado con la dominicana Mercedes Bermúdez, con quien tenía tres hijas (Cecilia, Isabel y Josefina) y quien fue la madre de crianza de Julio Antonio desde los seis años de edad, cuando su madre natural emigró a Estados Unidos.

En 1921 Julio Antonio ingresó a la Universidad de La Habana, a estudiar Derecho y Filosofía y Letras, destacándose como dirigente estudiantil. Escribió para revistas y periódicos, publicó el folleto Cuba, un pueblo que nunca ha sido libre(1924), fundó la Universidad Popular José Martí (1923) y el Instituto Politécnico Ariel (1925), así como el Partido Comunista de Cuba (1925).

Luego de ser encarcelado y sostener una huelga de hambre de tres semanas en protesta por su prisión, salió de Cuba en 1926, para evitar ser asesinado por orden del dictador Machado. Se estableció en México, donde ingresó al Partido Comunista, para cuyo periódico El Machete fue colaborador. Publicó los folletos El grito de los mártires, Glosas al pensamiento de Martí y ¿Qué es el APRA?, y la síntesis de los principales capítulos de su obra ¿Hacia dónde va Cuba? en el periódico Cuba Libre, que editaban los exiliados cubanos en México, del cual Mella era redactor. Continuó sus estudios de Derecho en la Universidad Nacional de México, y publicó un resumen de su tesis de grado El Derecho y el interés de la clase dominante en la edición de octubre de 1928 de Tren Blindado, órgano de la Asociación de Estudiantes Proletarios, de la que fue fundador.

A veces firmaba sus artículos en El Machete y Tren Blindado con los seudónimos de Cuauhtémoc Zapata y KIM (abreviatura de la Internacional Juvenil Comunista en idioma ruso). Uno de sus artículos fue una crónica de cine acerca de la película Octubre de Sergei Mijailovich Eisenstein, basada en el libro de John Reed Diez días que conmovieron al mundo.

Julio Antonio encontró nuevas emociones en México y en Tina, a una mujer estimulante para un hombre de acción. Su amor floreció y se nutrió de la camaradería y militancia comunista. Después de Weston, parecía que Tina sólo podía amar a un hombre con ideales de cambiar el mundo. Tina encontró en Julio Antonio algo más que un camarada, que un compañero artista. Los mismos ideales junto a una innegable atracción sexual dieron sentido a la vida de Tina en ese momento. No fue una aventura de amor, fue el amor mismo.

La noche del 10 de enero de 1929, Tina y Julio Antonio caminaban hacia su casa cuando él fue baleado por dos pistoleros mercenarios de la dictadura machadista, falleciendo horas después. Sus últimas palabras fueron: «Muero por la Revolución». Al mes siguiente, Tina fue deportada por sus ideas políticas, tras soportar una infame campaña oficial de acusaciones falaces y calumniosas, implicándola en el crimen. Tina visitó Alemania, Unión Soviética y otros países, y participó en la guerra civil española. Regresó a México en 1939, donde falleció de un infarto en 1942. En su tumba se leen los versos que le escribiera Pablo Neruda:

Tina Modotti, hermana, no duermes,

no, no duermes:

Tal vez tu corazón oye crecer la rosa de ayer,

la última rosa de ayer, la nueva rosa.

Descansa dulcemente, hermana.

Puro es tu dulce nombre, pura es tu frágil vida:

de abeja, sombra, fuego, nieve, silencio, espuma;

de acero, línea polen, se construyó tu férrea,

tu delgada estructura.

Fuentes:

1. Julio Antonio Mella, por Erasmo Dumpierre, Editorial Orbe, La Habana, 1975.

2. Tina Modotti: A Fragile Life, por Mildred Constantine, Chronicle Books, San Francisco, 1983.

3. Verdad y leyenda de Tina Modotti, por Christiane Barckhausen-Canale, Casa de las Américas, La Habana, 1989.

4. Tinísima, por Elena Poniatowska, Ediciones Era, México, 1992.

NOTA: El artículo estaba encabezado por la siguiente cita de Mildred Constantine: “La trayectoria, clara visión e instinto dramático de Tina Modotti hacen de ella una de las más controversiales y ampliamente admiradas artistas de su época. Su radicalismo político motivó su vida y su arte, y sus fotografías, por toda su exquisita composición y artesanía, revelan un humano y trágico sentido de la vida”.

http://www.elmundo.es/cultura/2015/05/31/556a1e85268e3e02228b457e.html

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