TERTULIA POÉTICA

[Nota de prensa]

El martes de la semana que viene, 17 de marzo, será la próxima Tertulia Poética que organiza Eduardo Gautreau de Windt el tercer martes de cada mes, de 7:00 a 9:00 de la noche, en el Centro Cultural de las Telecomunicaciones de INDOTEL, ubicado en la calle Isabel La Católica esquina Emiliano Tejera, Ciudad Colonial. Más información en el correo electrónico:

eduardogautreau@hotmail.com

Nota de Buena Lectura: Acerca de dicha tertulia, Eduardo Gautreau de Windt escribe la siguiente nota:

La Muerte o el Deseo, de V. Díaz Goris

El sueño es al poema lo que el beso es al amor. V. D. G

En el arte, el hombre le canta al tiempo, a la naturaleza, a Dios, al amor, al placer, al dolor y a la muerte. Y de todas las artes, es en la poesía donde sin dudas,  aborda con menos tapujos o limitantes, es más hasta con descaros, temas existenciales, claves, cruciales, como no le permiten otras áreas, verbigracias la filosofía, y las otras ciencias, o la religión. Por medio de la poesía este cuestiona, interpela, y hasta ajusta cuentas, como por ningún otro medio. 

Entre dichos temas, es por medio de la poesía, que más se le ha cantado a los deseos, luego de la pintura y, más recientemente, en el cine. Los deseos, sublimizados, enaltecidos, son la argamasa del erotismo, y gran parte de todo el erotismo primero, en todas las culturas y lenguas, ha sido volcado y forjado por medio de palabras. 

En la poesía, quizás más que en ninguna otra expresión del arte, es que se ha cantado más a la muerte. Y si en las artes plásticas esta se representa, en la poesía esta se sublimiza, se desafía y hasta se derrota, en encendidas metáforas, tropos rugientes y giros, a veces, subyugantes. Es que casi todo poeta, en rol de creador, se siente un dios, un dios con poder para todo, hasta para jugar con la muerte.

Y en ese juego, y por su pretendida eternidad, la poesía desafía a la muerte misma, venciéndola. Hablándole de tú a tú, interpelándole, sin tapujos, sin miedo, sin rencor. La siente como amiga, compañera y la idealiza como mujer, hasta erotizar con ella. Y en este tenor, va mucho más allá de la plástica, y en particular de la escultura, que tradicionalmente sublimiza la muerte a punto de hacerla un símbolo, basta asistir a un cementerio para verlo.  En este erotizar, interactúa con ella, hasta darle una carga, un valor simbólico sensual.

Un Viaje fantástico y misterioso por los laberintos del deseo. Intrincado desplazamiento, por el lenguaje que le sirve de barca, y por las estaciones mitológicas que toca, mientras avanza hacia los escondrijos del pensamiento humano.  Versos construidos con gran erudición y sapiencia, provenientes de una argamasa onírica.

deseo y muerte


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